La tregua a Macri hasta 2019 y el futuro de la FUBA

Una reflexión necesaria para el movimiento estudiantil y popular
La firma del Movimiento Evita (CTEP), la CCC y Barrios de Pie de la tregua ("paz social") con Macri hasta el fin de su mandato obliga a las organizaciones populares a un replanteo. Tras un año de gobierno de Macri y cuando nos acercamos al 15 aniversario del Argentinazo, la FUBA -recuperada al calor de esa rebelión popular- tiene el desafío fijar una orientación independiente y de lucha para el movimiento estudiantil.
La firma de la tregua con el gobierno de Macri es la manifestación más aguda de una orientación que pretende neutralizar al movimiento popular -justo cuando un gigantesco ajuste se descarga sobre sus espaldas. El derrotero de las organizaciones firmantes es la viva imagen de la cooptación estatal y la degradación política que acarrea. Quienes se acoplaron al Estado bajo la excusa de que ampliaba su capacidad de acción contra la explotación han sucumbido a la defensa del Estado explotador y de su CEO, Mauricio Macri. Bajo el eufemismo de la "economía popular", los Pérsico y Navarro se han transformado en burócratas sostenedores de la precarización ad eternum de trabajadores para quienes sólo valdría el 60% del derecho a un salario mínimo, vital y móvil. El paso previo a la firma del acuerdo había sido la fusión de este triunvirato pseudo-piquetero con la burocracia de la CGT, otro pilar del gobierno para anular o contener la resistencia obrera al ajuste en curso. El regalo al macrismo no podría ser mayor: además de abstenerse de impulsar “cualquier situación conflictiva”, los "movimientos sociales" asesorados por el Vaticano se comprometieron a barnizar con verborragia progresista las consecuencias del ajuste. En una sola operación, Macri se ganó un Moyano y un Forster. Para los militantes de Patria Grande que se integraron a la CTEP con la ilusión de que estaban desarrollando el "poder popular", urge un GPS. Itaí Hagman quedó incluso hasta ahora a la derecha de Máximo Kirchner, quien declaró que “no se conforma con la paz social”.
En el movimiento estudiantil, la lucha contra esta orientación paralizante, funcional al ajuste, recorrió la experiencia de todo este año. Los primeros doce meses de gobierno de Macri, lejos de llevar a una armonización, pusieron al rojo vivo las contradicciones al interior del frente de conducción de la FUBA. ¿Independencia política del movimiento estudiantil o “frente antimacrista” con el kirchnerismo y las autoridades? El Congreso de la Federación, en junio pasado, fue testigo de esta confrontación de orientaciones. Mientras La Mella trabajaba por catapultar a La Cámpora a la presidencia de la FUBA, los pibes de Kicillof negociaban con Barbieri el precio de darle quórum a Franja Morada. Con mucha más crudeza esto se manifestó en el Congreso de la FULP, donde su política de acuerdos con el kirchnerismo los llevó a entregar -en una transacción espuria a las 3 de la mañana y sin presencia de otras agrupaciones- una de las grandes conquistas del movimiento estudiantil argentino. En Córdoba, en la corta experiencia que lleva el frente Mella-MPE-Libres del Sur ya hizo escuela en claudicación ante las camarillas profesorales. La subordinación a las gestiones K se mostró, una y otra vez, como un freno a la lucha contra Macri. El 12 de mayo, la FUBA llegó a la Plaza de Mayo -y arrastró a buena parte de la movilización- en contra de la orientación de La Mella que pretendía limitarnos a un acto con los rectores y la burocracia sindical docente en Pizzurno.
Las elecciones de la UBA marcaron, a su turno, un primer balance de esta experiencia. La pretensión de que un "frente ciudadano" desplazara a la izquierda revolucionaria de la conducción de la FUBA no pasó la primera prueba. El frente “antimacrista”, dirigido contra la izquierda, no movió el amperímetro ni en Farmacia ni en Filosofía. La derrota, en esta última facultad, del frente K-Mella auspiciado por las autoridades es un dato fortísimo de la tendencia que existe en el movimiento estudiantil a enfrentar el ajuste de Macri desde una posición independiente. La Cámpora, por su parte, no ha abandonado su condición de rueda de auxilio del rectorado. La prueba es que el único centro de estudiantes que “dirigen” es el de La UES (el centro de Sociales fue uno de los pocos que avaló el intento de Barbieri y Yacobitti de intervenir el Congreso de la FUBA a través de la IGJ -Inspección General de Justicia).
El antecedente más significativo, con todo, a la firma de esta tregua ocurrió en el Encuentro Nacional de Mujeres, cuando este mismo bloque, con el apoyo de Patria Grande, rechazó convocar al próximo Encuentro en la Ciudad de Buenos Aires. La defensa del ENM en Chaco, pasando por encima de la voluntad mayoritaria del movimiento de mujeres, es un salvataje al gobierno de Macri y a la cúpula eclesiástica que va a contra mano de la amplitud y radicalización que adquirió la lucha de la mujer en el último año. La participación de Patria Grande en el encuentro de movimientos sociales en el Vaticano -y su defensa desembozada del Papa- confirma que no se trata de un “pifie” sino de una orientación estratégica. La defensa del derecho al aborto legal, seguro y gratuito, y a una educación sexual laica y científica, sucumbió ante esta orientación que coloca la "defensa de la gobernabilidad" sobre la concreción de las reivindicaciones de las mujeres y el pueblo.
Cuando se acerca el 15 aniversario de la recuperación de la FUBA, es necesario que la Federación reafirme su orientación independiente y de lucha. Los estudiantes y trabajadores no necesitamos ninguna tregua, sino colocarnos al frente de una lucha para defender nuestras condiciones de vida. Los que pasaron del "Macri Jamás" a la "Lucha Jamás", ¿esperan acaso que el movimiento estudiantil acepte la tregua mientras se despiden cientos de investigadores del CONICET y se desarrolla una nueva reforma anti-educativa contra nuestras carreras? ¿Pretenden que conmemoremos pasivamente los 15 años del Argentinazo, mientras la derecha y la clase capitalista busca descargar un brutal ajuste contra el pueblo trabajador? La alternativa es una sola: ninguna tregua al ajuste. Marchemos el 20 de diciembre a Plaza de Mayo junto al SUTNA, a la AGD y al movimiento obrero clasista y las organizaciones piqueteras independientes. Pronunciémonos por un Encuentro Nacional de Mujeres de lucha contra el gobierno y la Iglesia en la Capital Federal. Enfrentemos los despidos en el CONICET y todas las variantes del ajuste en la universidad. La FUBA, que durante 15 años rechazó cualquier tipo de tregua con Duhalde, con Néstor y con Cristina Kirchner, no puede ahora subordinarse a una "paz social" con ¡Mauricio Macri!
Este martes 13 de diciembre está convocada una reunión de la Junta Representativa de la FUBA. La UJS, desde su lugar de presidencia de la Federación y de los centros de Filosofía, Farmacia y Veterinarias llevará este planteo. Llamamos a todas las fuerzas del movimiento estudiantil a rechazar la tregua de la burocracia sindical, el Vaticano y sus "movimientos sociales" y a colocarse a la altura de las circunstancias. A 15 años del Argentinazo, a 15 años de la recuperación de la FUBA: si el presente es lucha, el futuro es nuestro.
Unión de Juventudes por el Socialismo - Partido Obrero
Presidencia FUBA
Presidencia CEFyL, CEV y CEFyB. Vicepresidencia CEADIG

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  • Fecha: 12 December 2016